Mercury 1950 de Cobra

El Mercury de Cobra es el último kustom de los 50 que entró en una película de los 80 y salió convertido en icono. El tío que lo construyó nunca se hizo famoso.

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Eddie Paul construyó cuatro Mercury 1950 chopped en 1985 para Stallone, le metió un small block Chevy con blower, le pegó la matrícula AWSOM 50 y rodó la película. Tres se destrozaron en el set, uno fue robado del garaje de Stallone en 1994, y nadie fuera del oficio sabe quién es Eddie Paul.

Hay una jerarquía dura en el cine americano de coches customizados. Arriba del todo, los nombres que cualquier aficionado pronuncia de carrerilla: George Barris, Dean Jeffries, Ed Roth, Gene Winfield. Los constructores de Batmóvil, Munster Koach, Monkeemobile y demás piezas que se ganaron portada en Hot Rod Magazine o en Car Craft en los 60. Esos son los famosos.

Debajo hay otra capa. La de los constructores que han hecho más coches, más películas, más Hollywood real, y a los que casi nadie reconoce fuera del oficio. La capa de Eddie Paul.

Eddie Paul, nacido en San Francisco en 1948, dueño y fundador de E.P. Industries en El Segundo, California, hizo en cuatro décadas más coches para cine que cualquier customizer americano vivo. El Ford del 47 de Travolta en Grease. Los dos Mercury del 49 «Hell’s Chariots» de Craterface en la misma película. Cuarenta y ocho coches en dos semanas, para empezar. Los DeLorean de Back to the Future. Las dos furgonetas de rescate de E.T.. El General Lee de Los Dukes de Hazzard. Los caballos animatrónicos de La Máscara del Zorro. Ochenta y seis stunt cars de The Fast and the Furious original. Doscientos coches para 2 Fast 2 Furious en un mes. Los GTO de Vin Diesel en XXX. Stunt cars para Walking Tall. Las versiones full-size rodantes de Lightning McQueen, Mater y Sally Carrera para la promo de Cars de Pixar. Tiburones animatrónicos para Jacques Cousteau que engañaron a tiburones reales en alta mar (literalmente: los tiburones reales mordieron al falso pensando que era competencia). Más una patente de motor de bomba (US 6145429) que usan departamentos de bomberos.

Murió en 2016 con 67 años. Cualquiera podría haber hecho una serie documental decente de cuatro temporadas sobre el currículum de Eddie Paul. Nadie la hizo.

Entre todo ese inventario, uno de los coches más reconocidos de los 80: el Mercury 1950 chopped de Cobra (1986). El último kustom de los 50 que entró en un action movie de Stallone y salió convertido en icono.

Esto va de él. Y del tío que lo construyó.

Lo que es un Mercury 1950 chopped y por qué es un coche-monumento

Antes de Eddie Paul, antes de Stallone, antes de Cobra, está el Mercury Eight 1949-1951. Tres añadas de un coche que cambió la cultura americana del automóvil.

El Mercury Eight era la pieza intermedia del catálogo Ford Motor Company entre los Ford de gama de entrada y los Lincoln de gama alta. Carrocería de tres volúmenes con perfil bulboso, parrilla cromada masiva, faros redondos integrados, capó largo y aleteros traseros suavemente curvados. Lo que la prensa de la época llamó bulbous styling y los aficionados de la calle, en un par de años, rebautizaron como shoebox (caja de zapatos). Motor de fábrica: un flathead V8 de 4,2 litros (255 cubic inches) con válvulas laterales, 110 caballos declarados de potencia bruta y un peso vacío de 1.475 kilos. Caja manual de tres velocidades, sobremarcha opcional. Tracción trasera, suspensión delantera independiente, suspensión trasera por ballestas y eje rígido.

Lo que el coche se merecía como retrato técnico era ese. Lo que el coche acabó siendo en la cultura americana fue otra cosa.

En 1949, Sam Barris (hermano del más conocido George) llevó su Mercury 1949 propio a su taller en Lynwood, California, y le cortó el techo. Bajó 4 pulgadas la línea del pilar A y la línea del pilar C. Soldó. Pintó. El coche salió por la puerta del taller con una proporción nueva: techo bajo, capó largo, carrocería pesada, faros casi a ras de tierra. La silueta que después se conocería como lead sled (trineo de plomo), por el material que se usaba para rellenar las costuras y suavizar los empalmes después de las modificaciones de chapa.

El chopping del Mercury 1949 de Sam Barris se considera la primera intervención de techo cortado en un coche de calle americano de posguerra. Otros customizers de California (Westergard, Bertolucci, Ayala, Hirohata más tarde) llevaron la fórmula a niveles barrocos a lo largo de los 50: techos cortados todavía más bajos, parrillas de gama alta de otros coches injertadas, frenos delanteros y traseros enrasados con la carrocería, pintura nacarada en capas. Los Mercury 1949-51 chopped se volvieron la firma visual del custom culture de la Costa Oeste americana de la primera mitad de los 50. Y cuando el rockabilly y el hot rodding entraron en convergencia con la cultura del riding low (lowriders, kustoms, leadsleds), el Mercury chopped era el coche de referencia.

Sam Barris murió joven. Su hermano George se quedó la herencia mediática y construyó la marca Barris Kustoms. Pero el chop de techo del Mercury fue de Sam, y NEC va a recordarlo aquí.

A finales de los 80, treinta y cinco años después del trabajo de Sam Barris, ese mismo coche (carrocería del 50, techo cortado, escuela kustom pura) seguía siendo el icono visual del custom americano clásico. Y entonces apareció Stallone con un guion.

Cómo un escenografista llamado Stallone llamó a un taller de El Segundo

Stallone había escrito Cobra originalmente como rewrite del guion de Beverly Hills Cop. En el guion original de Stallone para Cop, el protagonista era un policía duro llamado Marion Cobretti que conducía clásico americano de los 50. La productora rechazó el rewrite por ser demasiado violento y demasiado caro de rodar. Stallone se llevó la idea, la convirtió en guion original, y la vendió a Cannon Group de Menahem Golan y Yoram Globus. Warner Bros. distribuía. Presupuesto: 25 millones de dólares. Recaudación final: 160 millones.

Director: George P. Cosmatos, el mismo de Rambo: First Blood Part II. Coprotagonista: Brigitte Nielsen, que era pareja de Stallone en ese momento. Rodaje: octubre 1985-enero 1986, en Los Ángeles, Long Beach y Piru, California.

Pero antes de que rodase nada, había que construir el coche. Cobretti tenía que conducir un kustom de los 50, pero no un kustom de coleccionista que solo se podía sacar a la calle los domingos. Tenía que ser un kustom funcional, capaz de hacer 0-100 en 4 segundos, capaz de derrapes de 180 grados, capaz de aguantar persecuciones a velocidad real por las calles de LA y Long Beach, y capaz de ser estrellado contra un camión articulado en el final de la película sin que el equipo de seguros pusiera el grito en el cielo. Tres requisitos contradictorios: kustom auténtico, stunt car, atrezo destruible. Solo podían cumplirlos varios coches construidos en paralelo.

Stallone (o más precisamente, el departamento de transporte de Cannon Group) llamó al taller de El Segundo. Eddie Paul cogió el teléfono.

Eddie Paul, según declaró años después a la prensa local de El Segundo, estuvo escéptico con el encargo inicial. No estaba seguro de poder encontrar cuatro Mercury de 36 años de antigüedad en estado decente. Pero un amigo suyo que tenía un desguace en la Costa Oeste americana le llevó cuatro Mercury 1950 al taller en dos días. Eso fue el comienzo.

La receta: chop de 1,5 pulgadas, small block Chevy, blower Weiand, NOS

Aquí viene el detalle técnico, porque es donde NEC se ensucia las manos.

Los cuatro Mercury 1950 que entraron en el taller de Eddie Paul recibieron el mismo paquete básico:

  • Chop de techo de 1,5 pulgadas (3,8 cm). Bajaron la línea del techo poco más de tres centímetros, una intervención mucho más conservadora que los chops de 4 pulgadas de los Mercury 49-51 clásicos de los 50. Suficiente para dar la silueta agresiva, sin volver el coche inhabitable para Stallone en posición de conducción.
  • Doble scoop en el capó soldado a la chapa original (no pegado).
  • Faros y pilotos redondeados, cromados originales eliminados o limados (la receta de smoothing clásica del kustom de los 50, llevada al extremo).
  • Roll cage de tubo de acero soldado interior, exigencia de seguro y de stunt coordinator.
  • Cuatro frenos de disco (modernos, no los tambores originales del 50).
  • Caja de cambios Turbo-Hydramatic 400 automática con shift kit, en vez de la manual original de tres velocidades.
  • Pintura negra mate con efecto que algunas fuentes describen como cambiante según la luz (gris-negro-púrpura). Sin pulir alto brillo: la pintura no quería reflejar, quería absorber.

El corazón, sin embargo, no era de Ford. Era de Chevrolet.

Cada Mercury llevaba un 350 cubic inch small block Chevy V8 (5,7 litros) en lugar del flathead V8 original de Mercury. Sobre el SBC, blower Weiand 144 (compresor mecánico de raíces con desplazamiento de 144 cubic inches por vuelta) montado encima del bloque alimentando aire sobre los cilindros. Carburador Holley de cuatro cuerpos con sistema NOS (óxido nitroso) incorporado. El NOS no era atrezo: estaba conectado y operativo en los coches de stunt, podía inyectarse durante las escenas de aceleración brusca para obtener el efecto visual de salida rápida.

El AFI Catalog del American Film Institute, que es la fuente más fiable para datos de producción de películas americanas, documenta las prestaciones declaradas del coche: 0-60 mph en 4 segundos (0-100 km/h aproximadamente igual), velocidad máxima 140 mph (225 km/h). Para un coche de 36 años de antigüedad en chapa, con peso vacío empujado por encima de los 1.500 kilos por el roll cage y la mecánica añadida, esas cifras lo colocaban en territorio de muscle car americano contemporáneo. Un Mustang GT 5.0 del 86 declaraba 200 caballos brutos y 0-100 en 6,7 segundos. El Mercury de Cobra los superaba en ambas métricas.

La cifra de potencia exacta del rodaje no está documentada con build sheet. Las fuentes posteriores (basadas en la restauración de Eddie Paul tras la recuperación del coche superviviente) declaran más de 600 caballos, pero esa cifra incluye modificaciones añadidas durante la restauración. La cifra original del rodaje era más probablemente del entorno de 450-500 caballos brutos en el blower SBC, una potencia consistente con las prestaciones declaradas.

Por encima de toda esa mecánica, la firma final: placa de matrícula AWSOM 50. Cinco caracteres californianos (AWSOM 50) que en una sola línea decían Awesome 50, 50 espectacular. El año del coche y el adjetivo de marketing pegados en chapa cromada. Stallone insistió. Eddie Paul ejecutó.

Los cuatro coches: un hero car, tres stunt cars

Aquí hay que separar bien, porque hay confusión entre fuentes.

Eddie Paul construyó cuatro Mercury para Cobra. La distribución funcional, según los datos cruzados de AFI Catalog, conceptcarz, ozrodders y el propio Eddie Paul en entrevistas posteriores:

  • Un hero car: el coche limpio para primeros planos, escenas dialogadas con Stallone al volante, planos publicitarios y promo. Es el coche que aparece en los carteles de la película y en las imágenes promocionales del estudio. Stallone lo conducía personalmente en escenas estáticas y a baja velocidad.
  • Tres stunt cars: coches funcionalmente idénticos al hero pero preparados para acción dura. Roll cages reforzados, asientos Recaro de competición (en lugar del interior original), barras de seguridad adicionales, suspensión reforzada. Conducidos por stunt drivers profesionales.

Durante el rodaje, tres de los cuatro Mercury se destrozaron en escenas de acción. Persecuciones por las autopistas californianas, derrapes, la famosa escena final del impacto contra el camión articulado. La distribución de coches destruidos no está documentada con precisión: tres de los cuatro se perdieron, uno sobrevivió. Las fuentes coinciden en que el superviviente fue el hero car, el coche menos castigado durante el rodaje.

Stallone se quedó el hero car cuando terminó la producción. Lo guardó en un garaje de almacenamiento en Los Ángeles. Y ahí empieza el segundo capítulo de la historia.

El robo del 94 y la subasta online del 2009

Stallone tenía el Mercury en un garaje rentado en Los Ángeles. En 1994, alguien lo robó. Stallone reportó el robo a la policía. El coche, custom build único, con placa AWSOM 50 reconocible al primer plano, debería haber sido imposible de mover en el mercado abierto. Y aún así desapareció durante quince años.

En 2009, Stallone vio por casualidad una subasta online en internet que ofrecía el Mercury de Cobra. Era su coche. Habían pasado quince años. El propietario en ese momento era una empresa que alquilaba vehículos clásicos a producciones de cine. Stallone contactó al propietario y le pidió la devolución. El propietario se negó.

Stallone, a través de su abogado Marty Singer, demandó en LA County Superior Court en diciembre de 2009. La demanda comenzaba con una cita literal de la película: «Crime is a disease. Meet the cure.» El crimen es una enfermedad. Conoce la cura. La frase favorita de Cobretti, ahora frase favorita de un actor enfadado en un tribunal civil. Stallone reclamó la devolución del coche y 3 millones de dólares en daños por uso no autorizado de su imagen para promover la subasta. Valoración del coche en la propia demanda: 250.000 dólares.

En marzo de 2011, casi 17 años después del robo, Stallone llegó a un acuerdo extrajudicial con la empresa y recuperó la propiedad del Mercury. Los términos del acuerdo no se hicieron públicos. No está claro si hubo intercambio de dinero. Lo que sí está documentado es que Stallone recuperó el coche.

Posteriormente, el Mercury fue restaurado de nuevo por Eddie Paul personalmente, que ya entonces estaba retirado del cine activo pero conservaba el taller. La restauración devolvió el coche a «condición de película» según las propias notas de Eddie Paul. Fue durante esta restauración, según declaró Paul, cuando se le añadieron las modificaciones que llevan al coche a las cifras actuales de 600+ caballos.

El Mercury ha sido expuesto desde entonces en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles, en la exposición Hollywood Customs: Modified for Movies. La etiqueta de la exposición lo identifica como propiedad de Stallone, aunque algunas fuentes especulan con que el coche ha cambiado de manos posteriormente y ya no está bajo su custodia directa. Lo que está claro es que es la única unidad superviviente de las cuatro construidas por Eddie Paul.

Por qué este coche es ACTORES CON RUEDAS de los grandes

Cobra es una película mediocre. Acción ochentera de Cannon Group, guion de Stallone, dirección de Cosmatos, mucho fuego, mucho cuchillo, mucha gabardina negra y poco subtexto. Brigitte Nielsen no levanta el material. Reni Santoni hace lo que puede. La crítica de la época (Roger Ebert, Janet Maslin, Pauline Kael) la machacó. Hoy es película de culto VHS, no clásico cinematográfico.

Pero el coche es otra historia.

El Mercury de Cobra es uno de los muy pocos casos en cine americano en los que un kustom de los 50 sale de la cultura del custom puro (Sam Barris, George Barris, Westergard, Hirohata) y aterriza en una producción de acción de Hollywood de los 80 sin perder su identidad de leadsled. No es un coche de los 80 vestido de los 50. Es un coche de los 50, construido con técnica americana de los 50 (chop, smoothing, frenchin’, tucking), al que se le ha metido la mecánica disponible en los 80 (small block Chevy con blower, NOS, frenos de disco modernos).

Funciona en pantalla porque la diferencia entre Cobretti y los malos de la película (motoristas neonazis con cazadoras de cuero) no es solo ética: es estética. Cobretti pertenece a la cultura kustom americana clásica. Los malos pertenecen a la subcultura de moda ochentera. El Mercury chopped, en pantalla, es la prueba de que Cobretti es de la vieja escuela y la escuela vieja todavía sirve.

Y Eddie Paul, en su taller de El Segundo, ejecutó ese argumento estético con cuatro Mercury reales del 50, un chop de 1,5 pulgadas, un small block Chevy con blower, un NOS funcional, una placa AWSOM 50 y un acuerdo de plazos típicos de Hollywood que exigía cuatro coches funcionales en pocas semanas.

Cuando Eddie Paul murió en 2016, los obituarios en Make Magazine, Easy Reader & Peninsula Magazine y Hot Rod Magazine coincidieron en una frase parecida: «El secreto mejor guardado de Hollywood». Constructor de cuarenta y ocho coches en dos semanas para Grease, ochenta y seis stunt cars para The Fast and the Furious, los DeLorean de Back to the Future, los Mercury de Cobra. Más coches de cine americano que cualquier customizer vivo en su momento. Y aún así, fuera del oficio, casi nadie pronunció su nombre.

NEC lo pronuncia.

Comprueba que sigues vivo.

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